Las lluvias son la mejor y la peor noticia para un jardín. Lo mejor porque todo se pone verde sin que hagas nada. Lo peor porque la maleza también, y crece más rápido que la grama.
Un jardín que entra a la temporada descuidado sale de ella convertido en monte.
Lo que hay que hacer antes
En orden de importancia:
- Desmalezar a fondo. Cualquier maleza que quede va a multiplicarse. Este es el momento en que más rinde el trabajo
- Resembrar los claros. La tierra pelada con lluvia se llena de maleza, no de grama. Si siembras ahora, la grama gana la carrera
- Abonar. Es el único momento del año en que la planta tiene agua suficiente para aprovechar el abono
- Podar fuerte lo que haya que reducir. La planta va a tener con qué rebrotar
- Limpiar canales, bajantes y sumideros. Una hoja seca acumulada más una lluvia fuerte es una poza en el patio
Lo que hay que hacer durante
- Acortar el intervalo de corte. Si cortabas cada 20 días, en lluvias es cada 12 a 15
- Dejar de regar, salvo rachas largas sin lluvia
- Sacar el corte del jardín, no dejarlo encima. Con humedad y calor, el corte acumulado se pudre y da hongos
- Vigilar las zonas donde se encharca. Si el agua se queda parada más de un día, ahí se muere la grama
Los errores que vemos siempre
El primero: creer que como llueve, el jardín se cuida solo. Es exactamente al revés. En lluvias es cuando más atención necesita.
El segundo: dejar de cortar porque "está muy mojado". Es cierto que con la grama empapada el corte queda feo y la máquina se atasca. Pero si esperas a que se seque del todo, no cortas nunca. Se corta en la ventana de sol entre aguaceros.
El tercero: abonar a mitad de temporada. El abono se lava con el agua y termina en el drenaje. Se abona al principio.
Si ya se te fue de las manos
Pasa todos los años y no es drama. Un jardín que lleva dos meses sin cortar en plena lluvia necesita desmalezado, no corte. Son dos pasadas y queda listo el mismo día.
Lo que no conviene es esperar a que termine la temporada "para hacerlo de una vez". Para ese momento el monte ya secó de pie y el trabajo cuesta más.
